En el presente las compañías tecnológicas se esmeran para poder ofrecer la mayor cantidad de servicios y funciones en un mismo dispositivo, dejando ya atrás esa época en donde debíamos cargar con múltiples gadgets para satisfacer nuestras distintas necesidades como la música, la comunicación, , la organización de nuestra agenda, la grabación de vídeo o la toma de fotografías.

Sin duda el que más a logrado unificar todas estas funciones han sido los smartphone, en donde en un pequeño aparato podemos contar con todas estás y más funciones, simplificando nuestra vida y haciendo que no necesitemos invertir demás. ¿Pero reemplaza un teléfono en realidad todo lo que un dispositivo diseñado específicamente para una tarea nos puede brindar?

La respuesta corta es depende, ya que algunas funciones si logran ser saciadas de manera fácil por un smartphone, incluso superando la del dispositivo “padre” de la idea, un ejemplo claro es la música, en donde si no eres un coleccionista o fan empedernido de algún grupo musical no necesitas ya comprar los CD de tu banda favorita para poder disfrutar de los últimos hits, ya que con tan solo bajar Spotify o Apple Music ya puede obtener todos esos últimos lanzamientos además de un amplio catalogo musical adicional, y lo mejor de todo sin tener que pagar nada en casos como el de Spotify en su versión gratuita.

Pero hay aspectos como la fotografía en que quizás la respuesta no es tan sencilla, ya que si bien los dispositivos móviles poseen la opción de cámara y estos son cada vez más refinados, no logran en muchos casos igualar la calidad, la capacidad de personalización o de manejo de la imagen que una cámara fotográfica puede ofrecer.

Esto se ve maximizado si eres alguien sabe un poco más que el promedio en aspectos de fotografía y captación visual, ya que si bien un smartphone puede ofrecerte el mismo objetivo (tomar la fotografía) no lo hará de la misma manera que lo hará una persona que sabe con una cámara en sus manos, incluso si está no es de la alta gama o una cámara profesional.

En resumen al igual que la mayoría de los aspectos actuales de la tecnología todo es en base a las necesidades del usuario, si una persona considerada amateur o que carece da grandes conocimientos de fotografía desea guardar simplemente sus recuerdos o tomarse una infinidad de selfies de seguro un smartphone que posea una buena cámara será suficiente para él. Pero en cambio una persona que desea dedicarse de manera más profesional o que sabe más del tema sabe que esto no será suficiente y optará por invertir en un dispositivo especializado.

¿Y tú que opinas? ¿Llegará el día en que los smartphone logren eclipsar todos los demás gadgets? ¿O crees que siempre existirá la diferencia frente a uno especializado? Danos tu opinión en la caja de comentarios!

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