Recuerdos del pasado, proyectos futuros, trabajos, informes, presentaciones importantes y un sin fin de fotos son tan solo algunos de los archivos digitales que podemos tener en nuestros computadores día tras día y que por ningún motivo queremos perder, es por esto que nos esmeramos en mantenerlos seguros en carpetas o incluso en nuestros correos, ocupando espacio de almacenamiento y perdiéndose entre miles de archivos o correos más.

A priori claro, parece una buena opción, se mantiene la información almacenada en un ambiente “seguro” a la espera que necesitemos tenerla u ocuparla, pero ¿Y sí el documento es tan grande que no se puede almacenar en el correo? ¿O que pasa si tengo mi información en mi computadora y se estropea o me la roban? Son tan solo algunos casos hipotéticos que podrían ocurrir, y es por esto que desde hace años existe una solución al alcance de todos y que con variedad de opciones según las necesidades de cada uno: las unidades de almacenamiento externo, y aquí en un, dos, trend! te explicaremos como escoger la opción correcta para ti.

Primero que todo ¿Por qué unidades de almacenamiento externo y no discos duros externos? La respuesta es sencilla. En esencia ambas expresiones se encuentran en lo correcto, más tomando en consideración que la parte que almacena información en nuestras computadoras siempre ha tenido ese nombre o al menos en la mayoría de los casos. Esto debido a que ya desde algunos años entro en el mercado algo llamado “unidad de estado solido” o también conocida como SSD, la cual se diferencia principalmente de los discos duros por no contar con eso precisamente, discos mecánicos de escritura y lectura, haciendo que toda la información se almacene en unidades electrónicas de almacenamiento, evitando así tener piezas móviles que pudiesen fallar y estropear el disco duro. Ahora, claro es que esto es más costoso, por lo que existen en la actualidad computadores que poseen discos duros, SSD o ambos de manera conjunta, y esto pasa exactamente igual con las unidades de almacenamiento externo.

Teniendo esto claro entonces toca hora de responder la pregunta ¿Qué unidad de almacenamiento externo es la ideal para mí? Pues la respuesta se debe tomar en consideración a partir de 3 factores: tipo de unidad de almacenamiento, compatibilidad con mi computador y espacio de almacenamiento.

Primero el tipo de disco, como ya dijimos, la principal diferencia entre un SSD y un disco duro es que uno posee piezas móviles y el otro no, pero ¿Qué significa en la práctica esto? Básicamente la respuesta más sencilla es que el disco duro es más delicado, es probable que falle si recibe un golpe o una caída muy grande, por lo que el cuidado debe ser mayor. Además, los discos duros a comparación con los SSD son más lentos en escribir y leer la información almacenada, además de que hacen más ruido y por lo general son más grandes. ¿La ventaja? Que son mucho más económicos y a pesar de sus falencias si tienen un buen cuidado son sumamente competentes.

Imagen de un disco duro sin su cubierta. Se observan las partes móviles que escriben y leen la información en el disco magnético.

En aspectos de la compatibilidad se debe tener especial cuidado en relación a computador tenemos, en especifico, a que sistema operativo tenemos instalado en nuestro computador: Windows o MAC. Esto es importante debido a que dependiendo del tipo de sistema operativo que manejemos es el formato que debe tener nuestro disco duro, si es Windows la unidad externa debe tener formato NTFS, si por el contrario es una computadora de Apple se debe tener formato HFS+. Existe un formato común entre ambos sistemas operativos llamado FAT32, pero la limitación de este es que solo permite manejar archivos de máximo 4GB de capacidad.

Finalmente, en relación a la capacidad de almacenamiento esto varía según las necesidades de cada uno, ya que dependiendo del tipo de archivos que se deseen guardar en nuestras unidades de almacenamiento externo es la cantidad de espacio que necesitaremos para realizar nuestro respaldo.

Unidad de estado solido (SSD) sin su cubierta. Se observa que no posee partes móviles y todo se almacena dentro de chips y memorias internas.

¡Así que ya lo sabes! Evalúa tus necesidades según estos 3 puntos que te hemos comentado y ve rápidamente por tu unidad de almacenamiento favorita. Protege tu información, tus recuerdos, o tus estudios y no vuelvas a pasar nunca más malos ratos!

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